Exposiciones

Manuel de Falla en el balcón del carmen de la Antequeruela, hacia 1930. Fotografía de Rogelio Robles
Manuel de Falla. Itinerancias de un músico.
Lugar y fecha
› Museo Memoria de Andalucía de Granada
24.06.10 - 19.09.10
› Museo Memoria de Andalucía de Granada
24.06.10 - 19.09.10
Ficha técnica
Organizan:
Fundación Archivo Manuel de Falla
Ayuntamiento de Granada
Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales
Caja Granada
Horario:
Martes a sábados de 12.00 a 14.00 horas y de 17.00 a 20.00 horas
Domingos y festivos de 11.00 a 15.00 horas
Lunes, cerrado
Organizan:
Fundación Archivo Manuel de Falla
Ayuntamiento de Granada
Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales
Caja Granada
Horario:
Martes a sábados de 12.00 a 14.00 horas y de 17.00 a 20.00 horas
Domingos y festivos de 11.00 a 15.00 horas
Lunes, cerrado
La exposición Manuel de Falla. Itinerancias de un músico propone una aproximación a la vida y obra de Falla. A través de ciudades como Cadiz, Madrid, Granada y Buenos Áires, conoceremos cómo fué su juventud, su formación, su consagración como compositor y su exilio, además de poder ubicar a este creador en el tiempo en el que le tocó vivir.
Esta exposición quiere reflejar de modo directo y sencillo la personalidad rica y compleja de Falla, situando su obra no sólo en el contexto adecuado sino ubicándola en el particular lugar que ocupa dentro del vasto repertorio de la música de la primera mitad del siglo pasado. Enérgico, incluso en la enfermedad o en la vejez, Falla vivió dentro del sentido del deber, de la integridad y la justicia. Así, fue capaz de escribir en carta fechada pocos meses antes de su muerte: “Una de las primeras cosas en que pondría más empeño sería en despertar o avivar en todos el sentido de la responsabilidad, y con esto, prepararles el espíritu para vencer en lo posible esas fuerzas tremendas que son el egoísmo, el rencor, el dolor (el propio dolor) y la muerte”.
Esta exposición quiere reflejar de modo directo y sencillo la personalidad rica y compleja de Falla, situando su obra no sólo en el contexto adecuado sino ubicándola en el particular lugar que ocupa dentro del vasto repertorio de la música de la primera mitad del siglo pasado. Enérgico, incluso en la enfermedad o en la vejez, Falla vivió dentro del sentido del deber, de la integridad y la justicia. Así, fue capaz de escribir en carta fechada pocos meses antes de su muerte: “Una de las primeras cosas en que pondría más empeño sería en despertar o avivar en todos el sentido de la responsabilidad, y con esto, prepararles el espíritu para vencer en lo posible esas fuerzas tremendas que son el egoísmo, el rencor, el dolor (el propio dolor) y la muerte”.



